Se ha reforzado la visión de la comunidad desde la convicción en el capital social, la cultura de trabajar continuamente para mejorar el pueblo y sus condiciones es el mayor valor que tenemos hoy en día en Zerain. Sin embargo, no se puede obviar que las tendencias sociales de los últimos años, los hábitos de vida, la individualización de la sociedad de consumo, etc., dificultan en el día a día este trabajo colectivo desde el punto de vista comunitario. A ello hay que añadir que los valores de la cultura urbana se han extendido cada vez más en el pueblo, lo que ha traído consigo discordancias en la manera de entender las cosas. Por otra parte, los sistemas de funcionamiento en el pueblo, creados en otra época, no se han adaptado seguramente lo suficiente a la situación actual. Además, el salto de un partido político al Ayuntamiento roto con el camino de los 36 años anteriores en las últimas elecciones municipales, ha supuesto también la ruptura con la democracia directa con el método de elección de la lista ciudadana, lo que ha provocado malestar en la convivencia en el pueblo.
Teniendo en cuenta todo esto, esta iniciativa de vocación pública surgida desde el pueblo pretende dar un salto con dos objetivos principales: por un lado impulsar la renovación continua del proyecto del pueblo y por otro, que Zerain sea un espacio de experimentación para otros pueblos pequeños.









